La pregunta por las cualidades estéticas asociadas a la propiocepción y la motricidad de los cuerpos ha sido poco tratada por la filosofía, especialmente en relación con el entorno y la cotidianidad. Esta investigación explora dicha cuestión, atendiendo a las experiencias somáticas y los movimientos corporales del día a día, especialmente los pedestres, tales como caminar. Para ello, además de revisarlas principales vías de concepción de la estética de lo cotidiano, haremos una incursión en la somaestética, una subdisciplina propuesta por Richard Shusterman en la década de los noventa. Finalmente, reflexionaremos sobre el interés de la danza contemporánea por los movimientos «naturales» de la vida ordinaria. La conclusión es que la apreciación de la motricidad cotidiana revela una apreciación más profunda del ecosistema al que el cuerpo pertenece.