Resumen
En el año 331 a.C., Alejandro Magno visitó el oráculo del oasis de Siwa en Egipto, donde fue declarado hijo de Zeus. A partir de este evento simbólico, el ensayo desarrolla una reflexión sobre el tema de la palabra oracular dentro de la filosofía de Vico, comenzando por la Ciencia nueva de 1725. El trabajo pretende mostrar cómo este tema, aparentemente relacionado principalmente con el descubrimiento de los principios lingüísticos de la ciencia viquiana, resulta ser en realidad una clave interpretativa decisiva para desentrañar algunos nudos de su filosofía de la historia. A través de un diálogo ideal que se establece entre la obra de Vico y los escritos de Plutarco sobre los oráculos, se analizará la delicada relación entre lo divino y lo humano y, en particular, la tensión constitutiva entre la trascendencia del orden providencial y su realización inmanente en la historia.
