Resumen
Este artículo examina la recepción temprana de la Scienza Nuova (1725) de Giambattista Vico en Alemania y su influencia en la posterior reestructuración de la obra. La primera edición se publicó sin mención destacada del autor y con una estructura que separaba ideas y lenguas. Tras su llegada a Leipzig, el editor Johann Burckhardt Mencke publicó una crítica severa que cuestionaba la racionalidad y relevancia del trabajo. Vico respondió en 1729 con las Vindiciae, defendiendo el papel central del ingenium como fuerza creativa y divina. En 1730, la segunda edición incorporó una reestructuración completa: los capítulos fueron fusionados, se introdujeron la dipintura y la spiegazione, y se consolidó el enfoque histórico-filosófico que caracteriza la obra. El análisis muestra que la recepción crítica alemana, aunque negativa, contribuyó indirectamente a la definición definitiva de la Ciencia nueva, ilustrando la interacción entre la filosofía del Sur y la tradición racional del Norte de Europa.
