Derechos Humanos y diversidad individual

Eva Martínez Sempere

Resumen



La igual dignidad humana de cada persona y, por consiguiente, la igualdad entre los sexos -un universal, pues toda persona es mujer u hombre-, junto con otros particulares como la igualdad entre personas de diferente etnia, religión, etc. es un mínimo ético para toda la especie, contenido en la Declaración Universal de Derechos Humanos de 10 de diciembre de 1948. Este logro, fruto de un pacto alcanzado por primera vez en la historia de la convivencia humana, y por primera vez plasmado jurídicamente a escala internacional, se está cuestionando en las últimas décadas por un cierto número de antropólogos, sociólogos y politólogos de uno y otro sexo, en nombre de lo que llaman el respeto a las diferentes creencias y prácticas sociales o costumbres de los seres humanos que, viviendo en sociedad, pueblan el planeta -en su denominación, "culturas", tanto para las tres primeras como para el propio concepto de sociedad. Cuando existen todavía grandes obstáculos para llevar a la práctica los objetivos de la Declaración, surgen nuevas contestaciones teóricas a este indudable avance, que afirman una supuesta inconmensurabilidad de las "culturas", como si los seres humanos vivieran en compartimentos estancos sin posibilidad de interacción. Esta concepción regresiva, que quiere fragmentar a la especie humana en guetos preconcebidos, arbitrarios, se presenta bajo el término, que aparenta ser neutro e igualitario, de "multiculturalismo", que esconde, en realidad, una aceptación del sexismo contra las mujeres y del racismo. La tesis que defiendo, y que pretende rebatir sus argumentos, aboga por el respeto imprescindible a la diversidad individual, que constituye la mayor riqueza de la especie humana.

Palabras clave


derechos; individuo

Texto completo:

PDF

Enlaces refback

  • No hay ningún enlace refback.


ISSN de la edición impresa: 1575-6823

ISSN digital: 2340-2199

Depósito legal: SE 235-2015

Estadisticas anuales