Chacón-Aguilar et al. – Innovación y TIC en pedagogía terapéutica
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INTRODUCCIÓN
Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) están estrechamente
asociadas con la innovación, dirigiendo sus esfuerzos hacia el cambio y el progreso en
diversos contextos. Las TIC se han consolidado como un recurso indispensable para la
transmisión de nuevos conocimientos, actitudes y valores, facilitando el acceso a una
vasta cantidad de información (Marrahi & Belda, 2022; Masneri et al., 2022). Estas
herramientas no solo permiten el acceso a fuentes de conocimiento, sino que también
fomentan el desarrollo de habilidades necesarias para articular estos saberes a través de
las nuevas tecnologías (Novillo et al., 2017).
En la actualidad, las TIC son fundamentales para el trabajo profesional en cualquier
sector y se han convertido en elementos esenciales en la sociedad moderna. Sin embargo,
la brecha entre la realidad social, en la cual las TIC juegan un papel clave en la interacción,
y la realidad educativa sigue siendo notable, tal como apuntan Brazuelo et al. (2017),
quienes destacan que la integración de las TIC en el ámbito educativo no alcanzará el
ritmo de las transformaciones sociales generadas por estas tecnologías.
A pesar de ello, Coll (2021) identifica cinco grandes categorías en las que las TIC
actúan como mediadoras en el proceso educativo: (1) entre los estudiantes y los
contenidos de aprendizaje; (2) entre los profesores y los contenidos de enseñanza y
aprendizaje; (3) entre los profesores y los estudiantes, o entre los propios estudiantes; (4)
en las actividades conjuntas de profesores y alumnos durante el proceso educativo; y (5)
como configuradoras de entornos o espacios de trabajo y aprendizaje. De estas categorías
se puede entender el papel esencial que las TIC pueden jugar en la dinamización de las
relaciones educativas y en la creación de entornos más flexibles e inclusivos.
Asimismo, a pesar de su rápido crecimiento y las profundas transformaciones que las
TIC han provocado en los entornos familiar, cultural, político, social y escolar, persiste
una cierta resistencia en cuanto a su integración en la práctica docente. La incorporación
de estas tecnologías en el ámbito educativo ha sido, en muchos casos, tardía (Pérez-
Zuñiga et al., 2018). Esta situación responde a la complejidad que implica integrar las
TIC en los procesos de enseñanza y aprendizaje, así como en los planes de estudio de las
universidades.
De acuerdo con Almerich et al. (2010), los docentes deben estar formados en un
conjunto de conocimientos y habilidades que les permitan no solo conocer y dominar los
recursos tecnológicos desde un punto de vista instrumental, sino también integrar estos
en su práctica diaria en el aula. De hecho, así se estipula en la Orden ECI/3857/2007, de
27 de diciembre, por la que se establecen los requisitos para la verificación de los títulos
universitarios oficiales que habiliten para el ejercicio de la profesión de Maestro en
Educación Primaria, donde se especifica, entre las competencias que debe adquirir un
futuro maestro en Educación Primaria, la siguiente:
Cuestiones Pedagógicas. Revista de Ciencias de la Educación 34(2), 1-24
ISSN0213-7771 – e-ISSN 2443-9991