López Requena, E – Formación en competencias emprendedoras...
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INTRODUCCIÓN
En las últimas décadas, la Economía Social ha adquirido una relevancia creciente
en el panorama global, destacándose como un modelo alternativo que promueve el
desarrollo sostenible, la inclusión social y la equidad (López, 2021) al priorizar
objetivos colectivos y sostenibles sobre la maximización de ganancias individuales
(CIRIEC, 2023). Según la ONU, organizaciones de la Economía Social como
cooperativas y asociaciones promueven el acceso equitativo a recursos, fortalecen
comunidades marginadas y fomentan prácticas responsables con el medio ambiente,
alineándose con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) (UN DESA, 2021). Su
relevancia en la agenda internacional ha crecido, destacando su potencial para reducir
desigualdades y favorecer economías inclusivas y resilientes.
La interdisciplinariedad en la Economía Social se manifiesta a través de su
capacidad para conectar áreas como la economía, la sociología, la educación y la
gestión empresarial. El emprendimiento social, por ejemplo, combina principios
económicos y empresariales con un enfoque sociológico hacia la inclusión y el
desarrollo comunitario. Además, integra herramientas educativas para fomentar
competencias emprendedoras y liderazgo, y adopta estrategias de gestión empresarial
para asegurar la sostenibilidad de sus iniciativas. Según Haugh (2005), el
emprendimiento social requiere abordar problemas sociales complejos que solo
pueden ser comprendidos y resueltos mediante enfoques interdisciplinarios,
permitiendo la colaboración entre sectores y disciplinas para maximizar su impacto
positivo. Esto refuerza su papel como catalizador para el cambio social y económico
sostenible.
De hecho, algunos organismos internacionales han justificado la necesidad de
impulsar el emprendimiento desde un enfoque social, muy alejado a la concepción
tradicional mercantilista. Sin embargo, cuando se habla de los términos
emprendimiento y emprendimiento social se observan multitud de elementos
comunes: iniciativa, creatividad, innovación, proactividad, entre otras características
(López-Requena & Palomares-Montero, 2019). Lo cierto es que el emprendimiento
social se ha consolidado en las últimas décadas como un campo clave para la
innovación y el cambio social. El fomento del emprendimiento desde su vertiente
social es una cuestión que se ha de reflexionar y desde los gobiernos se plantean como
una posible estrategia para su promoción la incorporación al ámbito educativo en
todos sus niveles (CIRIEC, 2023).
En esta ocasión, la presente investigación va a focalizar su interés en el contexto
de la educación superior, analizando de qué manera las universidades potencian o
fomentan las competencias emprendedoras sociales entre su alumnado. En este
contexto, la educación superior desempeña un papel crucial como agente
transformador, al formar profesionales capaces de liderar iniciativas de impacto social.
Cuestiones Pedagógicas. Revista de Ciencias de la Educación 34(2), 1-17
ISSN0213-7771 – e-ISSN 2443-9991